Fin de semana en una Camper Van

  ¿Os acordáis de la Tarta Camper Van? Pues la original, el modelo Mohawk de Vanyou, la hemos podido disfrutar este fin de semana. Era la primera vez que hacíamos un viaje en Camper Van y ha sido una experiencia inolvidable. Las niñas (y nosotros) se lo han pasado pipa. Ha sido toda una aventura !!!!!! Gracias a Paula y Chema por permitirnos tener esta maravillosa experiencia. Es curioso llevar una mini casa a cuestas con pequeños detalles y comodidades que te facilitan la estancia y el transporte en carretera. Sin duda para repetir.

      

 

  La fugo viene totalmente equipada con mini nevera, menaje (incluye cafetera italiana), hornillo de gas, depósito de 20 litros de agua, fleco de ducha, 2 camas (una en el techo), calefacción y A/A, generador para cargar o enchufar aparatos eléctricos, mesa y sillas de camping, espacio para guardar comida y cajón para ropa, útiles para lavar menaje, mesa plegable interior, techo elevarle muy cómodo para permanecer de pie dentro de la furgo, hasta llevábamos un WC portátil por si las moscas, … La noche del sábado la pasamos estacionados en el camping Fonts de l’Algar por 10 euros la noche. Pudiendo disfrutar de sus instalaciones.

     

  En fin, muy completa, perfecta para recorrer kilómetros sin necesidad de alojarse en hoteles. Aquí tenéis los detalles de su equipación. ¿Quieres hacer un viaje diferente? ¿Parar sin preocuparte del alojamiento y tener comodidades en un sólo vehículo? Prueba algo diferente, divertido e inolvidable, prueba la experiencia de viajar en una furgoneta Camper. A nosotros nos ha conquistado. Y por eso os cuento nuestra experiencia. Ha sido un fin de semana de lo más completo.

A mis hijas, lo de dormir en el techo elevable les encantó.

  Salimos desde Valencia con destino a:

  • El lago de Anna, en la provincia de Valencia, una albufera con un bonito paraje perfecto para disfrutar de la tranquilidad y hacer un picnic, disfrutando de la naturaleza. El precio al público por el acceso es de es de 3 euros.

  • Bocairent, en la provincia de Alicante. Es un pueblo muy bonito. Nos encantó ir a les Covetes dels Moros (las cuevas de los moros), unas cuevas excavadas por el hombre en la época de la invasión árabe en la Comunidad Valenciana. En la entrada del pueblo encontramos una zona perfecta para un picnic.

  • El Castell de Guadalest o Casa Orduña, desde el que se ve el embalse de Guadalest.

  • Callosa de Ensarrià, también en Alicante. En la cuna del níspero. Una zona muy bonita donde pudimos visitar Les Fonts d’Algar (las fuentes del Algar)

  • La albufera de Valencia, un parque natural, un humedal único, hábitat de aves acuáticas, con sus arrozales y aquí, en mi tierra. A un paso de la ciudad tienes un entorno natural envidiable.

Como veis el fin de semana ha dado mucho de sí, pronto repetiremos seguro. Espero que os animéis. Con Vanyou tenéis la opción de contratar estas fuegos en Valencia, Málaga y Mallorca. Desde la primera y original Mohawk hasta las últimas incorporaciones aún mejor equipadas. No os lo perdáis, merece la pena. Además Paula y Chema son encantadores.

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Bundt Cake de chocolate y Guinness

  Holaaaa, sí, os traigo otra receta muy parecida a la que publiqué ayer y también es de chocolate y cerveza Guinness pero esta vez en forma de Bundt Cake muuyyy esponjoso. Este bizcocho lo preparé para celebrar mi cumpleaños con mis compañeras de trabajo y duró un suspiro. Ni pude hacer foto de un trocito jejeje. Pero no defrauda, enamora, os lo aseguro.

  En este caso, en lugar de buttermilk lleva nata ácida. Queda esponjoso pero húmedo. Se prepara en un momento y no sé, igual es por el molde de bundt de Nordic Ware, pero me gusta aún más que la Tarta de chocolate y Guinness. La receta original la puedes encontrar aquí. Yo he utilizado la mitad de las cantidades, para un molde tipo bundt (los de chimenea) de 9 cups. En mi caso he utilizado el Fleur de Lys de Nordic Ware.

  Se supone que según la receta había que utilizar cacao puro en polvo natural o Unsweetened Cocoa Powder” que es el que más utilizan los americanos, como la marca Hershey’s pero a mí no me quedaba y he utilizado el de Valor que es cacao puro en polvo con proceso holandés o “Dutch-Processed or Alkalized Unsweetened Cocoa Powder“. Es una cuestión de combinar ácido-álcalis pero me he saltado el proceso de equilibrar ácido-base y ha salido bien. Lo digo porque lo más correcto es utilizar el unsweetened con bicarbonato y el Dutch con polvo de hornear.

  El procedimiento es muy parecido al del bizcocho de la Drip Cake de chocolate y Guinness así que obviaré alas fotos del paso a paso. Si quieres clica aquí para conseguir unos consejos para que tus Bundt Cakes queden siempre perfectos.

Bundt cake de chocolate y Guinness

INGREDIENTES (12 RACIONES):

Bundt

– 240 ml de cerveza tipo Guinness (stout)

– 230 g de mantequilla sin sal

– 70 g de cacao puro (yo usé Valor)

– 250 g de harina

– 400 g de azúcar

– 1/2 cucharada o TBSP de bicarbonato sódico

– 1/2 cucharadita o TSP de sal

– 2 huevos tamaño L

– 180 g de nata agria (la puedes hacer casera)

– 1 cucharadita o TSP de extracto de vainilla

Salsa de caramelo

– Clica aquí

– Escamas de sal Maldón

  Es muy sencillo. Preparar el molde de Bundt Cake con aceite desmoldante y espolvorear con un poco de harina. Precalentar el horno a 170ºC. Preparar la noche antes la nata agria si la vais a a hacer casera. Yo he utilizado una que consigo en un supermercado de productos rusos. Calentar la cerveza Guinness en un cazo y hervir 1 minuto y mantener el fuego medio, añadir la mantequilla troceada y cuando se haya derretido por completo retirar del fuego. Añadir el cacao tamizado y el azúcar y remover con la ayuda de unas varillas manuales. En un bol mediano batir los dos huevos, agregar la vainilla y nata agriaEn un bol grande, puede ser el de la KA, tamizar el resto de ingredientes y añadir el azúcar. Agregar las dos mezclas preparadas anteriormente y remover con varillas a baja velocidad hasta que todos los ingredientes estén integrados, sin sobrebatir. Bajar la masa de las paredes del bol y mezclar de nuevo. Repartir en el molde y hornear a media altura unos 55 ó 60 minutos o hasta que al introducir un palillo en el centro salga limpio. Dejar en el molde 10 minutos y luego desmoldar sobre una rejilla. Cuando esté totalmente frío el bizcocho podéis decorar. Unos chorros de salsa de caramelo y unas escamas de sal Maldón. Delicioso y con una presentación muy sencilla.

Así tal cual se aprecia el dibujo del molde, queda taaaaan bonito.

El punto dulce-salado del caramelo contrasta con el chocolate, me encanta.

Queda de lo más esponjoso.

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Drip Cake de chocolate y cerveza Guiness

  Otro año más. Tengo la suerte de tener una gran familia y un grupo de amigos que me quiere. La vida me ha brindado unos años de felicidad y tranquilidad así que no puedo más que estar tremendamente agradecida. Sobre todo a mi marido Jose por hacerme tan FELIZ. Porque él me ha hecho el mejor de los regalos, mis hijas, por lo que le estaré siempre agradecida. Gracias cariño, sabes que TE QUIERO.

  Ayer fue mi 41 cumpleaños así que me preparé una de esas tartas que no falla, ¿por qué a quién no le gusta el chocolate? ¿Y si lleva un ingrediente secreto? No es la primera vez que la hago. Ya hice un layer cake hace unos años para el Día del Padre y en versión cupcake. Es ese típico sabor a chocolate con algo más, que está muy rico pero no sabes decir qué más lleva. Pues me apetecía hacerla en otra versión y además de la tarta hice un bundt cake para celebrar mi cumpleaños con mis compañeras de trabajo. He estado haciendo pruebas de sabores y texturas y esta es la que más me ha convencido, bizcocho esponjoso, chocolateado y húmedo. En una palabra BRUTAL.

  La receta del bizcocho y del frosting de crema de queso está adaptada del libro The Hummingbird Bakery, Mother’s & Fathers Day Treats. La receta de la salsa de caramelo salado la puedes encontrar en el blog, pincha aquí. Y para coronar una tarta espectacular he triturado unos cuantos Pretzels que he espolvoreado por encima. Lo de que caigan los chorros de salsa de caramelo es mmmmmm. Aunque si quieres una versión más sencilla puedes espolvorear la superficie con cacao en polvo y listo. La mía es más festiva que para eso es mi tarta de cumpleaños.

  La historia de la cerveza Guinness comienza en el año 1.752 con la creación de la humilde cervecería en el condado de Kildare de Arthur Guinness. En el año 1.759 abre una cervecería en St. James’s Gate en Dublin, firmando un alquiler con las autoridades dublinesas por 9.000 años a razón de 45 libras anuales (eso es una renta antigua y lo demás son tonterías). Es a partir de 1.799 cuando comienza a centrar su producción en la cerveza oscura (porter), llamada así porque los vigilantes de las calles la toman (porter en inglés es vigilante. Dejando así de fabricar cerveza tipo ale o de fermentación alta. Y así va creciendo el imperio que empezó, como muchos, con muy poco. Y se va heredando de padres a hijos. En 1.833 se convierte en la cerveza más vendida en Irlanda. En 1.862 se crea la famosa etiqueta beige típica de Guinness que incluye tres elementos: la firma de Arthur, la legendaria y simbólica arpa y el nombre de Guinness. El arpa es el símbolo por antonomasia de Irlanda, con la salvedad de que Guinness lo registró como propio de manera que la empresa llegó a un acuerdo con el Estado irlandés. Así, el arpa que aparece en el escudo de armas de Irlanda es la misma pero al revés. El primer volumen del libro Guinness de los Records se publicó en 1955. Desde el año 1.997 forma parte de una multinacional inglesa, aunque se acordó que la marca mantendría algunos derechos propios como marca. Si quieres más información curiosa de la cerveza Guinness, pincha aquí.

  La Guinness es potente, tiene un sabor que va muy bien con el cacao. Éso sí, la tarta no es apta para diabéticos, el nivel de azúcar es alto para contrarrestar el amargor del cacao y la stout, que es como llaman a la cerveza negra, tostada, de sabor fuerte. Además veréis por las fotos que tinta de un tono muy oscuro al bizcocho. He horneado el bizcocho repartiendo la masa en dos moldes redondos pequeños y he doblado y adaptado la cantidad de frosting para no hacer corto, me ha sobrado un poco para adornar 3 cupcakes que les he preparado a mis compis del hospital.

 

Drip Cake de chocolate y cerveza Guinness

INGREDIENTES (12 raciones):

Bizcocho

– 250 ml de cerveza Guinness

– 250 g mantequilla sin sal

– 80 g de cacao puro en polvo (yo uso Valor)

– 400 g de azúcar extrafino (Caster Sugar)

– 2 huevos L

– 1 cucharadita o TSP de extracto de vainilla

– 140 ml de buttermilk (lo puedes hacer casero)

– 280 g de harina

– 2 cucharaditas o TSP de bicarbonato sódico

– 1/2 cucharadita o TSP de polvo de hornear (tipo levadura Royal)

– 1 cucharadita o TSP de sal

Frosting

– 160 g de mantequilla sin sal

– 600 g de azúcar en polvo (icing sugar)

– 250 g de queso crema graso (yo he utilizado Philadelphia)

Decoración

Salsa de caramelo salado

Pretzles muy troceados

 

  La preparación es muy sencilla. Preparar los moldes con aceite desmoldante o pincelar con mantequilla derretida. En el fondo del molde colocar 1 círculo de papel de horno. Precalentar el horno a 170ºC. Preparar el buttermilk si lo vais a a hacer casero. Calentar la cerveza Guinness en un cazo y hervir 1 minuto y mantener el fuego medio, añadir la mantequilla troceada y cuando se haya derretido por completo retirar del fuego. Añadir el cacao tamizado y el azúcar y remover con la ayuda de unas varillas manuales. En un bol mediano batir los dos huevos, agregar la vainilla y el buttermilk. En un bol grande, puede ser el de la KA, tamizar el resto de ingredientes. Añadir las dos mezclas preparada anteriormente y remover con varillas a baja velocidad hasta que todos los ingredientes estén integrados, sin sobrebatir. Bajar la masa de las paredes del bol y mezclar de nuevo. Repartir en los moldes y hornear a media altura unos 45 minutos o hasta que al introducir un palillo en el centro salga limpio. Dejar en el molde 10 minutos y luego desmoldar sobre una rejilla. Cuando esté totalmente frío el bizcocho podéis rellenar y cubrir el layer cake. Unos chorros de salsa de caramelo y unos trocitos de pretiles coronando la tarta. Deliciosa y con una presentación muy festiva.

  ¿Hay algo mejor que una Tarta de cumpleaños para celebrar con la familia y los amigos un día muy especial? Gracias a todos los que habéis hecho que me lleve un recuerdo tan especial de este día. Otro año más !!!!!! Y a seguir cumpliendo.

Utilicé un poco de la masa para hacer unos cupcakes.

Es una tarta realmente jugosa y muy muy chocolateada.

Espero que os haya gustado tanto como a mí.

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Trdleník

  Como os contaba en la entrada anterior, la guía dulce de Praga, me ha encantado este dulce, tanto que hoy os traigo la receta. También llamados TrdleníkSkalický Trdelník, Kürtős Kalács, kürtőskalács o chimney cakes. Trdleník, sí, no lo he escrito mal, no penséis que me he comido alguna vocal. Traen un poco de controversia entre los praguenses. Si buscáis una guía antigua de la ciudad no los encontraréis entre sus delicatessen. Y es que aunque están por toda la ciudad en mercadillos y puestos callejeros, en realidad, no son tan típicos de Praga. Pero es inevitable el probarlos.

  Desde hace unos 10 años inundan la ciudad con sus puestos callejeros. El Trdelník es de origen eslovaco y ha invadido las aceras de Praga. Es una masa fermentada que se estira y se enrolla en un Trdlo, palo de madera o hierro colado, y se asa sobre brasas, este palo le da su forma característica.

  La forma final es la de una masa cocida al fuego de forma cilíndrica y hueco en su interior, con ligero sabor ahumado que se recubre de una mezcla de azúcar y canela, a veces también con trozos de frutos secos como nueces o almendras. Se puede hacer cilíndrico o cónico. Se toma tal cual, o untando sus partes interiores de Nutella o rellenándolo de helado, nata con fresas, … A mí la idea de comer helado a -9ºC no me atraía nada, más bien lo hubiera rellenado de vino caliente. Para ser tan azucarado no es especialmente dulce, depende del relleno. En los carteles de cada quiosco se anuncian como producto checo tradicional, en algunos incluso se dice que lo están produciendo desde 1.890.

  El trdelník es un plato cuyo origen en realidad radica en la región de Transilvania, que en aquella época pertenecía a Hungría. El nombre original es Kürtős Kalács o kürtőskalács. El término procede de kürtő, que significa “chimenea”. El nombre original en húngaro significa “pastel con chimenea”, refiriéndose a su forma de chimenea pequeña, con el vapor saliendo por arriba. De ahí se extendió a otras regiones de Hungría, entre ellas Eslovaquia, que fue hasta 1.918 una región de este país. Actualmente se encuentran en muchos mercadillos de Centroeuropa.

  Fue concretamente el cocinero del conde József Gvadányi, general y filósofo húngaro que llevó la receta a Skalica (Eslovaquia) en el siglo XVIII, donde la receta se alteró y nació la forma actual del trdelník, un nombre que no es checo sino eslovaca. Durante dos siglos se trató de un dulce reservado para ocasiones especiales como bodas y festivales, pero en la actualidad se halla en todo mercado que se precie y cuenta desde 2.004 con denominación de origen protegida y una asociación civil que intenta salvaguardar el Trdelník tradicional.

  El caso es que está rico, pero lo de típico praguense es de hace cuatro días como aquel que dice, es como decir que los gofres son típicos de Valencia porque haya muchos puestos que los preparan. No verás a muchos praguenses consumiendo este dulce.

  Eso sí el aroma de la canela tostada, así como su consistencia esponjosa y cálida de masa recién hecha, resultan ideales en los días fríos, especialmente en el marco nevado y mágico de un mercadillo invernal. Son innumerables los puestos de este típico dulce en las calles de la ciudad de Praga.

       

  Me traje un molde especial de Trdleník de la marca Tescoma de Praga, allí sus productos son los más vendidos. Podéis encontrarlo en su página online española. No es imprescindible tener el molde porque podríais utilizar unos botes de refresco o botellines de cerveza forrados de papel albal pero bueno, yo por comodidad, me traje mis moldes bajo el brazo. Los originales se hacen sobre brasas o fuego pero estos se hacen al horno. Aunque ya os digo yo que están también deliciosos. Si no tenéis este molde podéis forrar unas latas de refresco con papel albal y listo. Los horneáis en vertical.

Así queda la masa enrollada y pincelada antes de hornear.

Dos cosas que me han encantado de Praga: los Trdleník y la cerveza.

Mmmmm tienen buena pinta ¿eh?

  En febrero inauguraron en Valencia un local dedicado a los Trdleník o Chimney Cakes que se llama Roll in Wood. Pues bien, yo como siempre prefiero las versiones caseras, ya puestos.

  Vamos con la receta, ingredientes a temperatura ambiente. Podéis utilizar levadura fresca o seca de panadero tanto la normal como la instantánea (ver Dulcepedia). La receta que he utilizado es la que más veces he visto en la red y curiosamente la que viene en las instrucciones del molde de Tescoma. Son todos de andar por casa. La receta es sencilla. Importante respetar el tiempo de levado. Conseguir una masa lisa y elástica. Enrollar con cuidado sobre los tubos previamente untados con un poco de aceite o mantequilla. El último trozo a enrollar lo colaremos bajo el anterior para que no se nos suelte durante el horneado. La primera hornada es de entrenamiento, se me descolgó y rompió uno de ellos, visto el error la siguiente quedó mejor. No os excedáis poniendo masa, ni la pongáis demasiado fina.

¿Y si los rellenamos de Nutella, nata fresca montada, fresas y sirope de chocolate?

Trdleník

INGREDIENTES (4 unidades):

Masa

– 280 g de harina

– 150 ml de leche entera tibia

– 70 g de mantequilla sin sal

– 15 g de azúcar glas

– 1 sobre de levadura de panadero instantánea ó 13 g de levadura fresca

– 3 yemas de huevo

– Una pizca de sal

– Un poco de aceite de girasol

– 150 g mantequilla derretida

Decoración

– 100 g de azúcar (ao he utilizado dorado Golden  Caster sugar)

– 1 TSP o cucharadita de canela

– 1 sobre de azúcar avainillado

  Preparar el molde de los Trdleník untado con un pelín de aceite. Si se utiliza levadura fresca desmenuzar en la leche tibia con una cucharada de azúcar. El resto de azúcar mezclarlo con la harina. En el caso de la levadura seca mezclar directamente con la harina y el azúcar. En el bol de la amasadora (también se puede hacer a mano) batir las yemas de huevo con la mantequilla pomada hasta que quede una mezcla cremosa. Añadir la harina y el azúcar y con la ayuda del gancho amasador mezclar bien. Formar una bola, dejar en un bol untado con un poco de aceite y cubrir con un trapo húmedo, dejar que doble su volumen (más o menos 1h en un ambiente cálido o 30 minutos en el horno a 30ºC). Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. Una vez levado colocar en una superficie ligeramente untada en aceite, separar la masa en dos trozos y cada uno en dos más. Amasar un poco para descalificar y formar una tira larga de 1 m. Extender la tira y rodar el tubo sobre ella enrollando sin pasar la masa dos veces por el mismo sitio pero dejando que se aplasten y junten un poco, sellar los bordes bajo la masa.

  Una vez enrollada la tira hacer rodar el cilindro sobre la superficie para aplastar un poco la masa y que se junten un poco las juntas de las tiras de masa, como un rodillo.  Intentar no tocar las agarraderas de silicona con la masa o durante el horneado se deslizará. Untar toda la superficie con mantequilla derretida y dejar reposar 15 minutos. Mientras, preparar una bandeja en la que mezclaremos los azúcares y la canela para luego rebozar la superficie del Trdleník. Colocar el soporte metálico en una bandeja de horno y colocar los cilindros con la marca I boca arriba (hay tres: I, II y III). Hornear de 20 a 25 minutos a 200ºC a media altura. Cada 7-8 minutos girar un tercio (hasta la siguiente marca y con cuidado de no quemarse) y volver a untar de mantequilla con la ayuda de un pincel. Una vez dorados retirar del horno y dejar enfriar 5 minutos para no quemarnos al coger las agarraderas de silicona (yo utilizo una manopla). Volver a untar con mantequilla y rebozar en la mezcla de azúcar y canela. Retirar el agarrador de silicona y deslizar por el cilindro para sacar el Trdleník. Limpiar el molde y volver a repartir el proceso, salen 2 más.

Como veis quedan bastante bin para no estar hechos en las brasas.

¿Solo o untado de crema de avellanas por dentro?

  Poniendo una galleta como base dentro en uno de los extremos podemos rellenarlo de nata y fresas mmmm.

  Lo ideal es tomarlos aún calientes o tibios (sobre todo si los rellenamos). Si os queda alguno para el día siguiente darle un punto de horno antes de servir estará duro. Podéis rebozarlos también en trocitos de almendra o nueces picadas.

¿Te animas a prepararlos?

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Hot Cross Buns

  Mmmmm sólo de recordar lo tiernos, sabrosos y aromáticos que están estos bollitos ya estoy salivando. Ya tenía ganas de hornear estos típicos bollos ingleses de Pascua. El año pasado tuve la ocasión de ir a Londres con toda la familia y por supuesto no dejé pasar la oportunidad de probarlos. Ya sabéis lo mucho que me gusta un bollo !!!! Y tenía que hacerlos estas Pascuas sí o sí.

Estos bollos especiados son típicos del Reino Unido y otros países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, India, Sudamérica o Sudáfrica (en las colonias que fueron inglesas).

  Los Hot Cross Buns marcan el final de la Cuaresma. Según la tradición, con los Hot Cross Buns tienes el pan, según la comunión, tienes las especias que representan las especias en las que Jesús estaba envuelto en la tumba, y tienes la cruz. Están bastante cargados de simbolismo cristiano. Incluso antes de que el medievo extendiera el cristianismo se decía que la cruz alejaba a los espíritus malignos que podían afectar el pan, y lo ponían mohoso o rancio, por lo que los panaderos habitualmente hacían estos cortes en forma de cruz en la superficie de sus productos horneados, y los clientes buscaban esta marca. Se dice que un monje empezó a hornear estos bollitos y decidió marcarlos con una cruz en honor a la Pascua, en el s. XII. A medida que crecieron en popularidad, se convirtieron en una tradición anual. Según la ciudad de St. Albans, fueron creados por otro monje. En 1.361, el Hermano Thomas Rocliffe creó el bollo. Lo llamó Alban Bun y lo distribuyó a los pobres el Viernes Santo. Con el tiempo, el nombre cambió a Hot Cross Buns. Como veis siempre hay diferentes versiones en estos casos.

En realidad, la primera referencia escrita a los ‘Hot’ Cross Buns, fue en ‘Poor Robin’s Almanac’ en 1.733:

Good Friday comes this month, the old woman runs, with one or two a Penny Hot Cross Buns.” (“El Viernes Santo llega este mes, la anciana corre, con uno o dos Hot Cross Buns por un penique”).

  Aquello derivó en una rima para niños muy conocida.

One a penny, two a penny, hot cross buns
If your daughters will not eat them give them to your sons,
But if you haven’t any of those pretty little elves
You cannot then do better than eat them all yourselves

  La Pascua ya sabéis que tiene su origen, como muchas otras fiestas cristianas, en ritos y tradiciones paganas. Para hacer una “buena” transición de las fiestas de las religiones paganas politeístas a la religión cristiana monoteísta, muchas tradiciones, rituales y costumbres paganas se adecuaron para digamos “contentar” a todas las partes. En la Antigüedad las religiones paganas ya celebraban la Pascua (en inglés, Easter) como una celebración de la venida de la Primavera. La Diosa Ostara (en lengua germánica) o Eostre (en inglés antiguo) es el nombre de una antigua divinidad germánica de la primavera que traía fertilidad a los campos. De ahí deriva la palabra Pascua, Easter en inglés y Ostern en alemán. La celebración de conejos, huevos, también viene de estas fiestas paganas. Ya se celebraban fiestas con panes dulces marcados con una cruz que simbolizaba las 4 estaciones o las 4 fases lunares o los cuatro puntos cardinales. También los griegos marcaban sus panes con un cruz. Somos de tradiciones desde nuestros ancestros.

Diosa Ostara

  Hay muchas leyendas que rodean a estos típicos bollos anglosajones: si cuelgas un Hot Cross Bun en tu cocina en Viernes Santo, la leyenda dice que el pan permanecerá fresco y libre de moho durante todo el año. Esto se remonta al cuerpo de Cristo, que, según la Biblia, no mostró signos de deterioro después de su crucifixión y antes de su resurrección. El pan debe ser reemplazado cada año el Viernes Santo.

Vendedor victoriano de Hot Cross Buns

  Se supone que los Hot Cross Buns colgados en la cocina, protegen de los malos espíritus. También se dice que previenen el incendio de la cocina y garantizan que todos los panes horneados ese año salgan deliciosos. Del mismo modo, tomar Hot Cross Buns en un viaje en el mar dota al barco con cierta protección contra el naufragio, según la leyenda.

  En 1.592, la reina Isabel I decretó que los Hot Cross Buns ya no se podían vender en cualquier día a excepción del Viernes Santo, Navidad o entierros. Eran simplemente demasiado especiales para ser comidos en cualquier otro día. Para evitarlo, las personas horneaban los panecillos en sus propias cocinas, aunque si los pillaban tenían que ceder todos los bollos ilegales a los pobres.

 Antigua Bakery horneado Hot Cross Buns

  En la actualidad se coronan con una cruz hecha de una mezcla de harina y leche, pero antiguamente la cruz se hacía cortando la superficie de la masa, sin glaseado. Hoy en día se pueden encontrar en supermercados como Tesco o Waitrose todo el año y en diferentes sabores (chocolate, tofee, …).

Ya sabéis que me gusta investigar un poco a cerca de la historia y los orígenes de los postres. Y dicho esto vamos con la receta que ya nos hemos culturizado un poco.

  He hecho varias pruebas, aunque la receta original de Paul Hollywood habla de 500 g de harina para mi gusto la masa queda más manejable con 600 g, será por la humedad de Valencia. La receta es similar a la de Bea Roque, del libro Delicias para compartir, aunque ella hace 2 levados. En cuanto a las especias yo las añado al principio a la harina para que queden más repartidas. Utilizo la mezcla de siempre, la preparo yo misma en casa. He probado a hacerlos con levadura fresca y de la seca, con 2 levados y con 3. Me parece que con la seca y 3 levados quedan más esponjosos. El amasado y el tiempo de levado determinan el desarrollo del gluten y por lo tanto quedan más tiernos. Lo bueno se hace esperar. Esta no es una de esas recetas que tienes hechas en un pis pas, hay que respetar los tiempos de levado, vale la pena. Las pasas las remojo en Brandy, quedan más aromáticas y blanditas. Aún tenía naranja confitada de Navidad así que la aproveché. Si no os gustan las pasas como le pasa a mi hija pequeña, podéis hacerlos con pepitas de chocolate, combinadas con la naranja quedan espectaculares. El azúcar que he utilizado es un azúcar inglés extrafino y dorado (Golden caster sugar), pero si no lo encontráis podéis utilizar azúcar blanco. Una vez horneados se les da un poco de brillo con la mermelada rebajada con un poco de agua. No me digáis que no dicen cómeme.

  Perfectos para un desayuno o merienda. Se pueden guardar unos días en una lata hermética. Si les dais un calentón de horno quedan como recién hechos. Otra opción es cortarlos en dos rebanadas, tostar y untar con mantequilla y/o mermelada. A mí me han encantado de todas las maneras posibles.

Hot Cross Buns

INGREDIENTES (15-16 bollitos):

– 550-600 g de harina de fuerza (yo uso Harimsa de 13 g de proteína)

– 100 g de Golden Caster sugar (ver Dulcepedia)

– 2 cucharaditas o TSP de Pumpkin spice Mix

– 1 cucharadita o TSP de sal

– 15 g de levadura fresca prensada ó 7 g de levadura seca de panadero ó 5 g de levadura seca instantánea

– 300 ml  de leche entera

– 50 g de mantequilla sin sal

– 1 huevo L

– 75 g de pasas embebidas en un poco de Brandy

– 50 g de corteza de naranja confitada

– Ralladura de 1 naranja mediana

– Un poco de aceite de girasol

Cruz

– 50g de harina

– 1 cucharada o TBSP de azúcar glas

– 3 cucharadas o TBSP de leche

 

Cobertura

– 3 cucharaditas o TSP de mermelada de melocotón, albaricoque o naranja

– 3 cucharaditas o TSP de agua

  Colocar las pasas en un bol pequeño o tarro con un chorrito de brandy a macerar. En un bol grande (si vais a utilizar robot de cocina, en ese bol) tamizar la harina con las especias y añadir la sal y el azúcar, reservar. Calentar la leche en un cazo, cuando esté caliente retirar del fuego y añadir la mantequilla troceada. Remover hasta que se deshaga y dejar que se enfríe un poco. Si utilizamos levadura fresca desmenuzar sobre la leche una vez tibia y remover hasta su disolución, dejar reposar 10 minutos. Si utilizamos levadura seca de panadero se vierte directamente sobre la mezcla de harina. Verter la mezcla de leche y mantequilla sobre la mezcla de harina poco a poco e ir mezclando con el gancho amasador. Después añadir el huevo y seguir mezclando. Si no tenéis robot amasador se puede hacer con la ayuda de una cuchara de madera y después amasar a mano durante 10 minutos. Amasad también de 5 a 10 minutos con el robot. La masa debe despegarse de las paredes, si hiciera falta se puede añadir algo más de harina. Debe quedar lisa y suave, no excesivamente pegajosa.

  Dejar levar en un bol untado con un poco de aceite de girasol o de oliva suave y cubrir con un film también untado con un poco de aceite. Poner un trapo por encima y dejar levar en un sitio templado durante 1h o hasta que la masa haya doblado su volumen. Si hace mucho frío se puede dejar en el horno a 30ºC para acelerar el proceso. Pasado ese tiempo desgasificar presionando con el puño y añadir las pasas escurridas, la corteza de naranja confitada y la ralladura de naranja. En este paso no hace falta sacar la masa del bol. Volver a cubrir y dejar que leve otra hora más o hasta que duplique su volumen.

  Enharinar un poco una superficie lisa tipo encimera y verter la masa, desgasificar y repartir en 15 ó 16 pedazos de unos 75 g cada uno. Con la mano ahuecada y el trozo de masa bajo nuestra mano, con movimientos circulares, girar la masa hasta conseguir una bola redondeada con la superficie bien lisa, sin marcas y colocar sobre una bandeja forrada con papel de horno, teflón o silpat. Colocar todas las bolas de manera que queden separadas unos 7 cm entre sí. Volver a cubrir, sin presionar, con papel film untado en aceite o con un trapo de cocina limpio que no deje pelusa. Volver a dejar levando al menos 1h o hasta que las masas doblen su volumen.

  Preparar la masa para la cruz mezclando la harina tamizada junto al azúcar, añadir la leche tibia 1 cucharada de leche cada vez y remover. Mezclar bien hasta que quede bien lisa y un poco espesa, reservar. Podéis colocarla en una manga pastelera, yo para estas cosas utilizo el Decoren de Lékué y así no genero tanto residuos, es cómodo y limpio. Dibujar una línea y después la que cruza. Si están juntos en la bandeja podéis hacer una línea larga horizontal y luego las líneas verticales, en lugar de decorarlos de uno en uno.

  Precalentar el horno a 190ºC. Una vez caliente hornead a media altura, unos 20 minutos, cuidado que pasan de estar dorados a socarrados en un momento no me preguntéis cómo lo sé). Mientras se hornean preparar la cobertura dando un golpe de calor en el micro a la mermelada mezclada con el agua, desechar los tropezones. Nada más salir del horno pincelar los bollos con esta mezcla. Quedan brillantes y aún más apetitosos si cabe porque el olor mmmm.

Recién salidos del horno.

Pincelados con la mermelada.

Si pasados unos días empiezan a quedarse un poco densos no los tiréis …

El olor a recién horneados es brutal.

… tostados con mantequilla y mermelada están mmmm.

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Chocolate Angel Food Cake

  Hace muchos años no tenía ni batidor de varillas, mi batidor era un tenedor y cuando veía una receta en algún coleccionable de revistas de mi madre y leía “batir a punto de nieve” me echaba a temblar. Automáticamente cambiaba de receta. Desde hace unos pocos años tengo todo un arsenal de gadgets de cocina y mi maravillosa Kitchen Aid que tanto facilita el trabajo de este tipo de recetas. Llevaba mucho tiempo queriendo hacer este bizcocho pero me resistía a comprar otro molde más. Después de la reforma me cabe todo en su sitio y sin aperturas pero si sigo comprando menaje reposteril como si no hubiera mañana al final lo que necesitaré es un piso nuevo. Pero al final no me he podido resistir, y ha sido una muy buena inversión. Ya he hecho 3 en un pis pas. En casa ha triunfado como la Coca-Cola. La versión natural es la favorita y a esta también le han dado el visto bueno.

  El Angel Food Cake es un bizcocho esponjoso y muy muy aireado. Lo podríamos traducir como Bizcocho de Ángel. El secreto es formar un buen merengue francés. Un bizcocho de claras, sin levadura, sin materia grasa y el resultado es como nube de azúcar. Riquísimo. Eso sí si le tengo que poner una pega es el desmoldado. Se ha de utilizar un molde hondo especial con chimenea, patitas y de aluminio y bajo ningún concepto se untan las paredes del molde con mantequilla o aceite, va “desnudo”. La masa sube agarrándose a las paredes del molde, de ahí que no se engrase. Una vez horneado se le da la vuelta al molde y se deja así durante 1h, de lo contrario el bizcocho baja. Pasado ese tiempo, para desmoldarlo, se separa el bizcocho de las paredes con la ayuda de una espátula haciendo un movimiento circular para despegarlo. Después se utiliza la misma técnica para retirar la chimenea. El desmoldado no es el más perfecto pero el resultado del bizcocho es increíble.

  El horneado de este curioso bizcocho se remonta a principios del siglo XIX. En aquella época no existían los batidores rotatorios manuales ni evidentemente eléctricos. Se dice que su origen es americano y en concreto de los estados sureños. Incluso se dice que debido a la fuerza que había que hacer batiendo durante tanto tiempo fueron los esclavos afroamericanos los que los preparaban. De hecho son bizcochos típicos en los festines afroamericanos tras los funerales. La primera receta publicada que se conoce es de Lettie Bryan en The Kentucky Housewife, publicada en 1.839. Se hizo muy popular tras inventar el batidor de manivela que facilitaba su preparación, y también tras comercializar el molde especial Angel Food.

  En 1.856 el americano Ralph Coulier patentó el primer mecanismo batidor con partes rotatorias, y en los años siguientes se sucedieron las imitaciones. Consiguió mejorarlo Willis Johnson, en 1.884. Estaba pensado para batir y mezclar huevos y otras masas mediante la acción de una manivela manual que movía dos varillas metálicas en direcciones opuestas. Esto facilitó mucho el trabajo.

  Los ingredientes son bien sencillos. Y es muy rápido de hacer si tienes robot de cocina tipo K.A. No hay que preparar el molde así que mientras precalentamos el horno lo tenemos listo. El ingrediente más complicado de encontrar es el cremor tártaro, pero podéis encontrarlo en tiendas especializadas. Ayuda a estabilizar las claras de huevo montadas para que no se desestructuren y además rebaja el pH, con lo que se consigue una miga aún más blanquecina. Se puede hacer tanto con claras frescas de huevo como las que vienen envasadas y pasteurizadas, muy prácticas. La receta es del libro El rincón de Bea, de Bea Roque.

Con pocos ingredientes obtenemos un resultado mmmmm.

Chocolate Angel Food Cake

INGREDIENTES:

– 9 claras de huevo (250 ml)

– 1/4 de TSP o cucharadita de sal

– 1 TSP o cucharadita de cremor tártaro

– 300 g de azúcar fino (Caster sugar)

– 70 g de harina tamizada

– 40 g de cacao puro (yo uso Valor)

– Vainilla al gusto (1-2 TSP de extracto o pasta)

  Primero precalentar el horno a 170ºC y dejar el molde (el mío es de Wilton) de Angel Food Cake a mano. Tamizar la harina y el cacao un par de veces y reservar. Batir las claras a punto de nieve con la sal y el cremor tártaro tamizado. Empezamos a poca velocidad y vamos aumentando hasta que se formen picos blandos. Sin dejar de batir, a velocidad más lenta, añadimos poco a poco el azúcar, a cucharadas. Una vez incorporado todo subir la velocidad y batir hasta que quede un merengue firme y brillante. Ha de formar el pico que veis en el paso a paso. Añadimos el extracto de vainilla e integramos. Después vamos añadiendo la mezcla de harina y cacao tamizados a velocidad más baja. Una vez incorporadas todas las cucharadas acabamos de integrar con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes, intentando perder lo mínimo del aire que hemos ganado en el batido del merengue. Cuando la mezcla esté uniforme la verteremos en nuestro molde SIN ENGRASAR y alisaremos con la espátula. Hornear a media altura durante unos 40-45 minutos SIN ABRIR el horno en ningún momento. Una vez pasados los 40 minutos comprobaremos que la superficie no esté húmeda y haremos la prueba del palito. Si al pinchar en el centro sale limpio está listo, si no hornear unos minutos más. Inmediatamente después de sacarlo del horno le daremos la vuelta al molde que quedará apoyado sobre las patitas de aluminio. Dejaremos en esta posición durante 1h  de lo contrario el bizcocho baja. Pasado ese tiempo, para desmoldarlo, se separa el bizcocho de las paredes con la ayuda de una espátula haciendo un movimiento circular para despegarlo. Después se utiliza la misma técnica para retirar la chimenea. El desmoldado no es el más perfecto pero el resultado del bizcocho es increíble. Y esa miga está diciendo cómeme.

Otro básico para los desayunos y meriendas.

 

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Tarta Camper Van

  Ya estoy aquí de nuevo, y os traigo la primera tarta de fondant del año. Es la primera vez que hago un vehículo. La ocasión ha sido el aniversario de una empresa que se dedica a alquilar furgonetas Camper. Se llama Vanyou y la dirige una pareja encantadora, Paula es la que me hizo el encargo y quedaron encantados. Siempre me han gustado este tipo de vehículos en los que además de desplazarte, puedes con unos sencillos giros de asiento convertirla en una sala de estar con nevera, cocina, agua y hasta camas y ducha solar, flipante. Sin llevar a cuestas un remolque ni conducir una gran autocaravana, un turismo equipado hasta el último detalle. Ya os contaré qué tal cuando la pruebe porque esto ha sido un trueque en toda regla.

Foto de la web oficial de Vanyou.

  Esta vez he decidido cambiar de receta en cuanto a los bizcochos. Suelo hacer el de calabaza o el Victoria sponge que dan buen resultado en cuanto a aguantar estructuras pero me he decantado por unas recetas nuevas. Me picó la curiosidad un post que vi de Megasilvita de unos bizcochos que llevaban fécula de patata y la verdad que quedan firmes de miga pero jugosos y muy ricos. Otro básico para mis tartas. Además he alternado capas de bizcocho de vainilla con otras de chocolate, almíbar de vainilla y para “pegar” he utilizado ganaché de chocolate (2:1, el doble de chocolate que de nata). Para la ganaché he utilizado chocolate Valor postres 70% y la consistencia es perfecta para luego cubrir la estructura, se extiende muy bien y además seca bien, sobre todo ahora en invierno. No hace falta refrigerar, en poco rato está lista para cubrir con el fondant.

  Ya sabéis que compro el fondant y el resto de utensilios en FormyCake: fondant de Sodifer, Pastkolor y Funcakes, spray brillante, base para la tarta, otra base para montar sólo la furgoneta y que no quede a ras de suelo. Ya sabéis que me gusta hacer tartas de fondant lo más realistas posible. Yo sería feliz de becaria en Charm City Cakes o alguna de esas empresas americanas de tartas que salen en los programas de la TV americana como Ace of cakes. No es por echarme flores pero me ganaría un puesto como decoradora senior en poco tiempo jejejeje.

  Para hacer esta tarta Paula me envío fotos de todos los frentes y perfiles de la Camper y medidas. Me hice una silueta forrada en plástico para que me fuera más fácil hacer el “esculpido” de los bizcochos. Como la carrocería de la Camper está hecha por piezas yo también he hecho así el recubrimiento con fondant en lugar de hacerlo todo de una pieza. Luego he hecho el vaciado de las ventanas para que carrocería y ventanas quedaran al mismo nivel, no superpuestas. Estuve dudando cómo hacerlas pero al final esta me pareció la mejor opción. Los dibujos y los logos están pintados a mano y todo absolutamente todo menos la base de la tarta es comestible. Las ventanas me dieron más de un quebradero de cabeza pero estoy muy contenta con el resultado.

Os dejo las imágenes para que veáis el paso a paso del montaje de la tarta Camper Van. Espero que os guste y que os pueda servir de guía para hacer algún vehículo.

Y después del paso a paso aquí la tenéis a todo detalle.

Frente de la furgoneta, podéis ver los detalles de la parrilla.

Y parte trasera del portón. Cuidando todos los detalles.

Aquí podéis ver la original y la réplica en tarta.

Creo que ha quedado bastante parecida.

He intentado recrear todos los detalles.

Y aquí podéis ver el corte, bonita por fuera, mmm sabrosa por dentro.

¿Le hincamos el diente?

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