Chocolate Angel Food Cake

  Hace muchos años no tenía ni batidor de varillas, mi batidor era un tenedor y cuando veía una receta en algún coleccionable de revistas de mi madre y leía “batir a punto de nieve” me echaba a temblar. Automáticamente cambiaba de receta. Desde hace unos pocos años tengo todo un arsenal de gadgets de cocina y mi maravillosa Kitchen Aid que tanto facilita el trabajo de este tipo de recetas. Llevaba mucho tiempo queriendo hacer este bizcocho pero me resistía a comprar otro molde más. Después de la reforma me cabe todo en su sitio y sin aperturas pero si sigo comprando menaje reposteril como si no hubiera mañana al final lo que necesitaré es un piso nuevo. Pero al final no me he podido resistir, y ha sido una muy buena inversión. Ya he hecho 3 en un pis pas. En casa ha triunfado como la Coca-Cola. La versión natural es la favorita y a esta también le han dado el visto bueno.

  El Angel Food Cake es un bizcocho esponjoso y muy muy aireado. Lo podríamos traducir como Bizcocho de Ángel. El secreto es formar un buen merengue francés. Un bizcocho de claras, sin levadura, sin materia grasa y el resultado es como nube de azúcar. Riquísimo. Eso sí si le tengo que poner una pega es el desmoldado. Se ha de utilizar un molde hondo especial con chimenea, patitas y de aluminio y bajo ningún concepto se untan las paredes del molde con mantequilla o aceite, va “desnudo”. La masa sube agarrándose a las paredes del molde, de ahí que no se engrase. Una vez horneado se le da la vuelta al molde y se deja así durante 1h, de lo contrario el bizcocho baja. Pasado ese tiempo, para desmoldarlo, se separa el bizcocho de las paredes con la ayuda de una espátula haciendo un movimiento circular para despegarlo. Después se utiliza la misma técnica para retirar la chimenea. El desmoldado no es el más perfecto pero el resultado del bizcocho es increíble.

  El horneado de este curioso bizcocho se remonta a principios del siglo XIX. En aquella época no existían los batidores rotatorios manuales ni evidentemente eléctricos. Se dice que su origen es americano y en concreto de los estados sureños. Incluso se dice que debido a la fuerza que había que hacer batiendo durante tanto tiempo fueron los esclavos afroamericanos los que los preparaban. De hecho son bizcochos típicos en los festines afroamericanos tras los funerales. La primera receta publicada que se conoce es de Lettie Bryan en The Kentucky Housewife, publicada en 1.839. Se hizo muy popular tras inventar el batidor de manivela que facilitaba su preparación, y también tras comercializar el molde especial Angel Food.

  En 1.856 el americano Ralph Coulier patentó el primer mecanismo batidor con partes rotatorias, y en los años siguientes se sucedieron las imitaciones. Consiguió mejorarlo Willis Johnson, en 1.884. Estaba pensado para batir y mezclar huevos y otras masas mediante la acción de una manivela manual que movía dos varillas metálicas en direcciones opuestas. Esto facilitó mucho el trabajo.

  Los ingredientes son bien sencillos. Y es muy rápido de hacer si tienes robot de cocina tipo K.A. No hay que preparar el molde así que mientras precalentamos el horno lo tenemos listo. El ingrediente más complicado de encontrar es el cremor tártaro, pero podéis encontrarlo en tiendas especializadas. Ayuda a estabilizar las claras de huevo montadas para que no se desestructuren y además rebaja el pH, con lo que se consigue una miga aún más blanquecina. Se puede hacer tanto con claras frescas de huevo como las que vienen envasadas y pasteurizadas, muy prácticas. La receta es del libro El rincón de Bea, de Bea Roque.

Con pocos ingredientes obtenemos un resultado mmmmm.

Chocolate Angel Food Cake

INGREDIENTES:

– 9 claras de huevo (250 ml)

– 1/4 de TSP o cucharadita de sal

– 1 TSP o cucharadita de cremor tártaro

– 300 g de azúcar fino (Caster sugar)

– 70 g de harina tamizada

– 40 g de cacao puro (yo uso Valor)

– Vainilla al gusto (1-2 TSP de extracto o pasta)

  Primero precalentar el horno a 170ºC y dejar el molde (el mío es de Wilton) de Angel Food Cake a mano. Tamizar la harina y el cacao un par de veces y reservar. Batir las claras a punto de nieve con la sal y el cremor tártaro tamizado. Empezamos a poca velocidad y vamos aumentando hasta que se formen picos blandos. Sin dejar de batir, a velocidad más lenta, añadimos poco a poco el azúcar, a cucharadas. Una vez incorporado todo subir la velocidad y batir hasta que quede un merengue firme y brillante. Ha de formar el pico que veis en el paso a paso. Añadimos el extracto de vainilla e integramos. Después vamos añadiendo la mezcla de harina y cacao tamizados a velocidad más baja. Una vez incorporadas todas las cucharadas acabamos de integrar con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes, intentando perder lo mínimo del aire que hemos ganado en el batido del merengue. Cuando la mezcla esté uniforme la verteremos en nuestro molde SIN ENGRASAR y alisaremos con la espátula. Hornear a media altura durante unos 40-45 minutos SIN ABRIR el horno en ningún momento. Una vez pasados los 40 minutos comprobaremos que la superficie no esté húmeda y haremos la prueba del palito. Si al pinchar en el centro sale limpio está listo, si no hornear unos minutos más. Inmediatamente después de sacarlo del horno le daremos la vuelta al molde que quedará apoyado sobre las patitas de aluminio. Dejaremos en esta posición durante 1h  de lo contrario el bizcocho baja. Pasado ese tiempo, para desmoldarlo, se separa el bizcocho de las paredes con la ayuda de una espátula haciendo un movimiento circular para despegarlo. Después se utiliza la misma técnica para retirar la chimenea. El desmoldado no es el más perfecto pero el resultado del bizcocho es increíble. Y esa miga está diciendo cómeme.

Otro básico para los desayunos y meriendas.

 

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Tarta Camper Van

  Ya estoy aquí de nuevo, y os traigo la primera tarta de fondant del año. Es la primera vez que hago un vehículo. La ocasión ha sido el aniversario de una empresa que se dedica a alquilar furgonetas Camper. Se llama Vanyou y la dirige una pareja encantadora, Paula es la que me hizo el encargo y quedaron encantados. Siempre me han gustado este tipo de vehículos en los que además de desplazarte, puedes con unos sencillos giros de asiento convertirla en una sala de estar con nevera, cocina, agua y hasta camas y ducha solar, flipante. Sin llevar a cuestas un remolque ni conducir una gran autocaravana, un turismo equipado hasta el último detalle. Ya os contaré qué tal cuando la pruebe porque esto ha sido un trueque en toda regla.

Foto de la web oficial de Vanyou.

  Esta vez he decidido cambiar de receta en cuanto a los bizcochos. Suelo hacer el de calabaza o el Victoria sponge que dan buen resultado en cuanto a aguantar estructuras pero me he decantado por unas recetas nuevas. Me picó la curiosidad un post que vi de Megasilvita de unos bizcochos que llevaban fécula de patata y la verdad que quedan firmes de miga pero jugosos y muy ricos. Otro básico para mis tartas. Además he alternado capas de bizcocho de vainilla con otras de chocolate, almíbar de vainilla y para “pegar” he utilizado ganaché de chocolate (2:1, el doble de chocolate que de nata). Para la ganaché he utilizado chocolate Valor postres 70% y la consistencia es perfecta para luego cubrir la estructura, se extiende muy bien y además seca bien, sobre todo ahora en invierno. No hace falta refrigerar, en poco rato está lista para cubrir con el fondant.

  Ya sabéis que compro el fondant y el resto de utensilios en FormyCake: fondant de Sodifer, Pastkolor y Funcakes, spray brillante, base para la tarta, otra base para montar sólo la furgoneta y que no quede a ras de suelo. Ya sabéis que me gusta hacer tartas de fondant lo más realistas posible. Yo sería feliz de becaria en Charm City Cakes o alguna de esas empresas americanas de tartas que salen en los programas de la TV americana como Ace of cakes. No es por echarme flores pero me ganaría un puesto como decoradora senior en poco tiempo jejejeje.

  Para hacer esta tarta Paula me envío fotos de todos los frentes y perfiles de la Camper y medidas. Me hice una silueta forrada en plástico para que me fuera más fácil hacer el “esculpido” de los bizcochos. Como la carrocería de la Camper está hecha por piezas yo también he hecho así el recubrimiento con fondant en lugar de hacerlo todo de una pieza. Luego he hecho el vaciado de las ventanas para que carrocería y ventanas quedaran al mismo nivel, no superpuestas. Estuve dudando cómo hacerlas pero al final esta me pareció la mejor opción. Los dibujos y los logos están pintados a mano y todo absolutamente todo menos la base de la tarta es comestible. Las ventanas me dieron más de un quebradero de cabeza pero estoy muy contenta con el resultado.

Os dejo las imágenes para que veáis el paso a paso del montaje de la tarta Camper Van. Espero que os guste y que os pueda servir de guía para hacer algún vehículo.

Y después del paso a paso aquí la tenéis a todo detalle.

Frente de la furgoneta, podéis ver los detalles de la parrilla.

Y parte trasera del portón. Cuidando todos los detalles.

Aquí podéis ver la original y la réplica en tarta.

Creo que ha quedado bastante parecida.

He intentado recrear todos los detalles.

Y aquí podéis ver el corte, bonita por fuera, mmm sabrosa por dentro.

¿Le hincamos el diente?

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Tarta de galleta en forma de corazón

  Es la tarta de moda esta temporada. La creadora es una israelí @adikosch123 . Podéis ver cómo las decora en su canal de YouTube son preciosas, no tiene porque tener forma de corazón, también pueden ser números y letras y es perfecta para un cumpleaños. Yo las había visto en Pinterest e Instagram y cuando Megasilvita preparó una de estas tartas pensé, tengo que hacerla sí o sí. San Valentín era la excusa.  Ya sabéis que yo no lo celebro, para mí todos los días se puede celebrar San Valentín, lo veo muy comercial, pero lo respeto y al final siempre acabo haciendo algún postre especial para ese día para el blog y para casa.

  He seguido la receta de Megasilvita al pie de la letra, podéis elegir cualquier receta de galleta que quede bien compacta y lisa como las de mantequilla para decorar o las de chocolate. En el enlace a su receta tenéis la plantilla de medio corazón que yo también he utilizado. La crema de Mascarpone y nata está muy rica aunque se puede utilizar mejor una SMB para que queden los picos más firmes. Hoy no os traigo la receta, sólo el montaje y el resultado. Esta vez, podéis ver la receta y el paso a paso en el blog de Megasilvita. Yo os enseño cómo me ha quedado a mí.

  Hoy no os traigo receta, sólo el resultado. Las prisas no son buenas y no me dio tiempo a hacer fotos del paso a paso. Hay gente que me dice que de dónde saco el tiempo para hacer estos postres. Pues os digo cómo fue mi día 14 de febrero: me levanté con las niñas, nos arreglamos y desayunamos, las acompañé al cole, me fui al hospital a trabajar de 10 a 15h y salí de allí ya comida, volví a casa y llegué sobre las 15:45h ó 16h. Nada más llegar formé la masa de galleta de almendra, la dejé reposar en la nevera y me fui a recoger a las peques. Volvimos a casa y preparé la merienda, mientras hacían los deberes horneé con la misma masa 3 grandes corazones y las dejé reposar. Nos arreglamos y salimos pitando. Justamente esa misma tarde a las 19h en la SGAE de Valencia actuaba mi amigo Francisco con su cuarteto de cuerda London City Quartet. Él vive en Londres, así que, teniendo la oportunidad de ir a ver uno de sus conciertos de música clásica con las peques no podía faltar. Fueron 4 obras, una de ellas clásica, otra de un compositor valenciano y otra del compositor catalán David Bozzo.   A la vuelta mi marido, que estaba con gripe el pobre, había preparado la cena, cenamos, se acostaron las peques, preparé la crema y adorné la tarta. Eso sí, la dejé en la nevera hasta el día siguiente para que la crema ablandara un poco y humedeciera la galleta, si no, no hay quien se la coma.

  Como veis un día normal en mi vida diaria a veces tiene sus complicaciones, pero siempre puedo sacar un hueco para hacer mi hobbie favorito. Es lo que tiene cuando exprimes un día al 100%. Otros días me relajo y no toco un batidor pero cuando me da la vena salto todos los obstáculos. A veces es agotador pero es la sal de la vida. Ser madre, enfermera, ama de casa y sacar un poco de tiempo para mí es complicado pero no imposible.

  Bueno, podéis decorarla con lo que tengáis a mano, merengues, chuches, chocolates, macarons, bombones, fruta, flores, … Lo acepta todo, como las Drip Cakes.

Reconozco que en forma de corazón queda preciosa.

 

  Yo he optado por adornarla con frambuesas, macarons, arándanos  y caramelos Giant Love Hearts con mensaje de Taste of America.

  

Con la ayuda de un cúter o cuchillo afilado seguimos la silueta de la plantilla.

El relleno le da jugosidad al conjunto.

Me encanta cómo quedan los frutos rojos.

Y a mi gato Lenny también jejejeje

Como veis también se puede hacer una tarta de galletas de lo más bonita.

 

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Galletas decoradas para enfermeras

   El arte de poner inyecciones. Hace 20 años que estaba a punto de terminar la carrera. Tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta, tengo la profesión más bonita del mundo, la de enfermera. Practicante, A.T.S., enfermera, diplomada, a lo largo de la historia nos han cambiado el nombre, nos han aumentado la preparación, seguimos siendo las damas del hospital, las que cuidan, las que reconfortan, las que ayudan, las que curan. Hace casi 20 años empecé mi andadura en esta profesión tan ardua y tan dura, pero tan enriquecedora que te atrapa, tan difícil y tan ingrata en ocasiones. Pero a todas nos engancha. Pues bien, estas galletas están dedicadas a todas las enfermeras del mundo y en especial a mis compañeras de batalla en el hospital. Feliz de trabajar en el mismo hospital desde hace 20 años, porque es mi segunda casa.

  Bueno, pues aquí estoy de nuevo. Lo bueno de tener gripe es que esta semana que me he encontrado un poco mejor, me he podido poner al día con posts que tenía pendientes de publicar. ¿Recordáis las galletas básicas de chocolate para decorar? Pues hoy os traigo de nuevo una decoración, como veis es una masa muy versátil y fácil de manejar. Aguanta perfectamente el horneado sin deformarse ni un poquito. La receta ya sabéis que es de las galleteras por excelencia, Miriam y Estíbaliz de MEUG. Que aunque ya no estén en activo nos dejaron maravillas como esta receta. Esta vez quería hacerles unas galletas a mis compañeras del hospital.

  ¿Qué le gusta más a una buena enfermera? Pues tengo que deciros que somos un poco los vampiros del hospital y nos encanta una buena vena para hacer analíticas o coger una vía. Algún vicio teníamos que tener. Tampoco es que seamos sanguinarias no me malinterpretéis, pero ¿qué enfermera puede evitar el dejarse seducir por una de esas venas tan gruesas, rectas y bonitas?

  Que nadie se ofenda ¿eh? Un poco de humor de enfermeras.

Enfermera en apuros, un poco de humor a la vida.

  Pues bien, no, no es Halloween es que las enfermeras somos así y nos gusta una jeringa más que un caramelo a un niño. Así que les daré una sorpresa a mis compis con estas galletas, que seguro que les encantan.

     

  Una vez horneadas siguiendo la receta básica de galletas de chocolate para decorar, dejamos un par de días que se desgrasen y decoramos con glaseado real. Primero rellené la parte blanca.

     

  Luego la roja y después la negra. Por último, al día siguiente, bien secas, marqué con rotulador de tinta comestible negro de la marca Rainbow Dust, el Jet Black. El colorante rojo es de KopyKake y el negro es el Super Black de Americolor. Van fenomenal y siempre los compro en FormyCake.

  Si os parece un arte hacer y decorar galletas os contaré un secreto de enfermeras … shhhhh … también lo es saber poner inyecciones y hacer extracciones de sangre o coger vías. No es tan fácil como parece porque cuando trabajas en un hospital oncológico donde las venas están tan castigadas que con sólo rozaras se rompen, es un gran logro canalizar algunas. Es de premio porque a veces no sé ni cómo lo hago. Una buena enfermera se encomienda a todos los santos, creedme, aunque no sea creyente porque a veces la intuición nos guía y no sabemos ni cómo lo hemos hecho. Esas, esas son de nota.

  Al ver el batallón de jeringas que he preparado me sale la vena enfermera que llevo dentro, es de formación profesional.

¿A qué han quedado de lo más bonitas?

  Hace muchos años cuidé a un paciente en sus últimos días de vida. No tenía padres, su hermana acababa de fallecer hacía poco tiempo, era enfermera. Y la viuda como agradecimiento me dio una gran caja llena de utensilios de enfermería: dos aparatos manuales para tomar la tensión con sus fonendos correspondientes, uno de látex muy antiguo. Ahora todo el mundo tiene uno de esos aparatos electrónicos automáticos, pero hubo una época en que a las enfermeras nos dolían los oídos de tanto tomar tensiones por las duras olivas de los fonendos. También había instrumental y unos libros antiguos de enfermería como este “El arte de poner inyecciones” de 1.952. Es el que utilizo hoy como atrezzo para mostraros mis galletas.

¿Les daríais un bocadito?

¿O sois de los que se marea en cuanto ve un poco de sangre?

Igual que no todo el mundo es capaz de decorar con precisión una galleta …

… no todo el mundo es capaz de decidirse a esta maravillosa profesión.

Si conocéis a una enfermera regaladle una de estas galletas, le encantarán.

El poner inyecciones es como decorar galletas, todo un arte.

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Galletas decoradas reloj

  Parece que voy recuperándome de esta fastidiosa gripe. Al menos no me provoca cefalea ni fotocopia sentarme frente al ordenador.

  Hoy os traigo unas galletas que hice para la última Tea Party de Alicia en el País de las Maravillas. Cual conejo que llega tarde a ver a la Reina de Corazones estos relojes evocan tiempos pasados.

  La receta de galletas de chocolate para decorar va a ser una básica para el Recetario. Da muy buenos resultados y como veis ya la he probado varias veces. Una vez horneadas las galletas me gusta guardarlas un par de días en una lata para que acaben de desgrasarse. Ya listas para decorar con glaseado real realizamos una tanda de círculos y cuando estén todas y el glaseado esté un pelín seco creamos una circunferencia alrededor de nuestro círculo. Dejamos secar de un día para otro.

  Al día siguiente preparamos un buen rotulador de tinta comestible para marcar las horas y las saetas. Yo he puesto en todas las 17h, la hora del té. La circunferencia la pintamos con una mezcla de pintura dorada comestible y un poco de alcohol blanco alimentario tipo ron o vodka. A mí me gusta este de Dorado metalizado de Rainbow Dust que siempre consigo en FormyCake. Pincelamos el reborde de la galleta y dejamos secar hasta el día siguiente. Y listas.

  Como veis es una galleta de lo más sencilla y lucidora. ¿Te animas a hacerla?

Venga que se te echa el tiempo encima.

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Rosas de hojaldre y manzana

  Parece que la gripe me va dando algo de tregua, aprovecharé para publicar algunos posts pendientes. Hace tiempo que quería hacer un postre de esos fáciles y lucidores que descubro viendo vídeos de Facebook. Pues bien este era uno de esos postres perfectos para una fiesta de Alicia en el País de las Maravillas. Por algo la Reina de Corazones estaba tan obsesionada con las rosas rojas. En su honor va este sencillo postre. La receta la vi aquí.

La Reina De Corazones estaría encantada de venir a mi Tea Party de Alicia.

  El procedimiento es muy sencillo. Necesitaréis una lámina de hojaldre (mejor si es rectangular), un poco de mermelada y unas manzanas Red Delicious, de esas de piel bien roja, como la de Blancanieves. Subí un vídeo a Instagram por si queréis verlo aquí. Las he hecho en 2 ocasiones, una con mermelada de melocotón y otra con una mermelada floral.

Es muy cómodo utilizar hojaldre ya preparado como este de Buitoni.

 

Rosas de hojaldre y manzana

INGREDIENTES (para 6 rosas):

– 1 lámina de hojaldre rectangular

– 5 ó 6 TSP o cucharadas de mermelada al gusto

– 2 manzanas de piel bien roja

– El jugo de 1/2 limón

– Azúcar glas para espolvorear

– Un poco de canela para espolvorear

  Preparar un molde engrasado de cupcakes, con 6 orificios. Cogemos 2 manzanas las lavamos y descorazonamos. Luego cortamos en rodajas de unos 2 ó 3 mm de grosor. Las colocamos en un bol con el zumo de limón y unos 200 ml de agua, así las podremos cocer, evitaremos que se oxiden y cojan ese tono mazrronáceo, y se moldearan más fácilmente al enrollarlas. Calentamos en el microondas 2 ó 3 minutos. Mientras preparamos la base de hojaldre extendiendo sobre una superficie enharinada. Con la ayuda de un cortapizzas dividimos en 6 partes. Pincelamos con la mermelada y vamos colocando las láminas de manzana como veis en la foto. De manera opcional se puede espolvorear con un poco de azúcar moreno y canela. Doblamos el trozo de lámina de hojaldre y plegamos sobre las rodajas de manzana. Luego desde uno de los extremos vamos enrollando con cuidado. Y al finalizar colocamos en uno de los huecos del molde.

Y así hasta montar nuestras 6 “rosas”. Hornear a 190ºC a media altura con calor arriba y abajo durante unos 45 minutos. Espolvorear con azúcar glas y listo. Fácil y lucidor ¿no? Servir aún tibias.

Es una manera más divertida de comer fruta los más peques.

Como veis queda una rosa comestible muy vistosa.

Te sacan de un apuro en un momento.

¿Te animas?

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Pumpkin Chocolate Chips Bread

  Llevo una semana en cama con la gripe, por primera vez en mi vida. Dicen que este año ha sido muy fuerte porque la vacunación no ha cubierto la cepa del virus más virulenta así que doy fe. Me ha dejado totalmente KO durante 5 días y ahora parece que empiezo a ver la luz. Fiebre de más de 39ºC durante 5 días, levantándome con 38ºC por las mañanas, alternando Paracetamol e Ibuprofeno. Escalofríos, tos, decaimiento, dolor de garganta, mocos, mareos, vértigos por tener más mucosidad de la que mi cuerpo puede expulsar, he pasado por todas las fases. No he podido hornear nada ni escribiros estos días. Sólo me apetecía estar tirada como una sepia en el sofá viendo series y pelis como si no hubiera mañana. El día antes de empezar a encontrarme mal pude volver a hacer este Pan dulce rápido.  Al menos hemos tenido un desayuno rico para la familia esta semana. La primera vez que lo hice fue hace unos meses, no tenía pepitas de chocolate, salió muy bueno pero con chocolate está mucho mejor.

  Ya sabéis lo mucho que me gusta la calabaza asada así que no me canso de publicar recetas que la lleven como ingrediente principal. Mis suegros tienen una casa en Viver y para aprovechar la chimenea de leña suelen asar calabaza así que tengo la más rica de las calabazas, valenciana, asada y a leña. ¡Qué más se puede pedir! Pues en este caso un Loaf o pan rápido dulce de calabaza, Pumpkin Chocolate Chips Bread. ¿Qué casa mejor con la calabaza que el chocolate? Mmmmm se me hace la boca agua. Y es que si además estamos hablando de una receta de Sally del blog Sally’s Baking Addiction, el éxito está asegurado. Me encanta todo lo que hace.

  He aumentado las cantidades de la receta original porque me gusta que quede más alto. Mi molde tipo loaf es grande así que la siguiente vez añadí más masa.

¿Veis la diferencia?

Queda una miga prieta, húmeda, muy sabrosa y el chocolate casa a la perfección.

  Como las calabazas están todavía de temporada hay que aprovechar.

  La receta también podéis encontrarla en el libro  Sally’s Baking Addiction Cookbook . He adaptado las cantidades a mi molde (30 x 11 x 7 cm) y utilizado mi infalible mezcla de Pumpkin Spice Pie Mix casera. Doy fe que aguanta perfectamente 1 semana. He reducido la cantidad de azúcar como suelo hacer en todas las recetas americanas. Siempre utilizo aceite de oliva suave en lugar del aceite vegetal que recomienda. Salen muchas rebanadas bien grandes y gorditas, tamaño pan de molde. Si no tenéis chips de chocolate podéis utilizar chocolate 50-70% troceado. Funciona igualmente. Vamos con la receta. Ingredientes a temperatura ambiente. Como veis en las fotos del paso a paso se puede hacer a mano con robot amasador tipo K.A. La preparación no puede ser más sencilla.

Pumpkin Chocolate Chips Bread

INGREDIENTES (salen unas 12 buenas rebanadas):

– 330 g de harina común (o 200 g de harina común y 130 g de harina de trigo integral)

– 1 y 1/2 TSP o cucharadita de bicarbonato sódico

– 2 ó 3 TSP o cucharaditas de mezcla de especias o Pumpkin Spice Pie Mix casera

– 1 TSP o cucharadita de sal

– 3 huevos tamaño L

– 325 g de azúcar moreno light brown sugar o panela

– 500 g de calabaza asada triturada

– 180 ml de aceite de oliva suave

– 90 ml de zumo de naranja (o en su defecto leche)

– 180 g de chips de chocolate o chocolate troceado man. 50% cacao

  Preparar un molde tipo loaf grande con aceite desmoldante o mantequilla y papel de horno. Precalentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo o a 170ºC con ventilación. En un bol tamizar todos los ingredientes secos: harinas, mezcla de especias, sal y bicarbonato. En otro bol batir los huevos con el azúcar y conforme se van integrando ir añadiendo de uno el resto de ingredientes: el puré de calabaza, el aceite y el zumo de naranja. Verter esta mezcla sobre los ingredientes secos y con la ayuda de una espátula mezclar hasta obtener una masa homogénea, sin sobrebatir. Añadir los chips de chocolate y repartir. Verter la masa en el molde. Hornear más o menos 1h y 20 minutos a media altura. Para esta cantidad, si utilizáis menos masa adecuar el tiempo. El loaf estará hecho cuando al pinchar con un patio el centro este salga limpio. Aguanta 1 semana perfectamente. Es perfecto prepararlo y degustarlo al día siguiente. Se enriquece el sabor y aroma.

Está riquísimo y la misma masa os sirve para hacer un Bundt Cake de 9 cups o unos muffins

El olor de las especias es embriagador, ya sabéis que me encanta.

¿Os animáis a hacerlo?

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