Strawberry Angel Food Cake


  Sí, ya sé que no es época de fresas pero tenía antojo. Hoy os traigo otro Angel Food Cake. Y podéis prepararlo también sin fresas, es decir, con la maravillosa pasta de Home Chef de fresa. Puedes encontrarla aquí. El nombre es de lo más acertado pues un bocado de este bizcocho de claras tan esponjoso es como darle un bocado a una nube de azúcar. Ya sabéis que el primero que preparé fue el Chocolate Angel Food Cake y también tenéis en el recetario un delicioso Spéculoos Angel Food Cake.

 Sin duda, es uno de los favoritos en casa. Si queréis saber algo más sobre la historia de este postre clicad aquí.

 Es un clásico de la repostería americana. Un pastel alto y vistoso, preparado tan solo con claras de huevo, azúcar y harina. Como resultado se obtiene un pastel, ligero y esponjoso. No lleva grasa y por tanto es un pastel bastante poco calórico, comparado con otro tipo de pasteles, no más de unas 110 kcal por ración. Eso sí, las calorías las aporta básicamente el azúcar, unos 27 gramos de azúcar por ración.

  El Angel Food Cake es un bizcocho de claras sin grasa, se diferencia de otros bizcochos americanos similares por no tener mantequilla en su composición, como el Silver Cake, Lady Cake, Snow-drift Cake, o Cornstarch Cake.

  El Angel Food Cake es un bizcocho esponjoso y muy muy aireado. Lo podríamos traducir como Bizcocho de Ángel. El secreto es formar un buen merengue francés. Un bizcocho de claras, sin levadura, sin materia grasa y el resultado es como nube de azúcar. Riquísimo. Eso sí, si le tengo que poner una pega es el desmoldado. Se ha de utilizar un molde hondo especial con chimenea, patitas y de aluminio y bajo ningún concepto se untan las paredes del molde con mantequilla o aceite, va “desnudo”. La masa sube agarrándose a las paredes del molde, de ahí que no se engrase. Una vez horneado se le da la vuelta al molde y se deja así durante 1h, de lo contrario el bizcocho baja. Pasado ese tiempo, para desmoldarlo, se separa el bizcocho de las paredes con la ayuda de una espátula haciendo un movimiento circular para despegarlo. Después se utiliza la misma técnica para retirar la chimenea. El desmoldado no es el más perfecto pero el resultado del bizcocho es increíble.

  Con la invención de las varillas con manivela y luego del batidor eléctrico su preparación fue coser y cantar. Además desde que tenemos claras pasteurizadas no es necesario desechar ni una yema. Cuando se bate, la clara incorpora tanto aire que puede aumentar hasta 8 veces su volumen. La particular combinación de las distintas proteínas (ovoalbúmina, ovomucina, lisozima, globulinas, ….) que la constituyen hace este pequeño milagro. Habitual e históricamente se añade una pizca de sal a las claras antes del montado pero según Dario Bressanini y su libro La ciencia de la pastelería es un error muy común. De hecho se obtiene el efecto contrario. Lo más adecuado es añadir un ácido, por ejemplo unas gotas de zumo de limón (ácido cítrico) o cremor tártaro.

Ahora os daré una serie de consejos y trucos muy útiles para preparar los Angel Food Cake:

– Utilizar las claras de huevo a temperatura ambiente o ligeramente templadas, a 40º C máximo (no es estrictamente necesario calentarlas). Si usáis claras no pasteurizadas es más fácil separarlas de la yema con el huevo frío. No debe quedar ni rastro de yema, cualquier traza de grasa como de yema impregnada en el bol o el batidor reducirá el volumen de la espuma. Una sola gota de yema puede reducir en ⅔ el volumen final de la nieve.

– El cremor tártaro mejora la calidad del Angel Food Cake pues estabiliza las claras aumentando su volumen, da blancura y mejora la miga.

– Lo mejor es utilizar un bol de acero inoxidable o cristal bien limpio y libre de grasa. Se le puede pasar un poco de papel de cocina impregnado en zumo de limón para asegurarse.  Es preferible evitar el plástico pues a veces, incluso lavándolos a fondo retienen grasa (su estructura es afín a las grasas). Mejor evitar también el hierro y el aluminio pues tiñe la nieve de las claras, de rosa y gris respectivamente. Antiguamente se recomendaba utilizar materiales de estaño pues forma un complejo estable con una de las proteínas de la clara y aunque tarda un poco más en montar la nieve el resultado es más estable. Eso sí, teñía ligeramente de amarillo/dorado la nieve.

– Empezar a batir las claras lentamente para conseguir un merengue más estable. Luego a velocidad media y finalmente a alta velocidad. No añadir sal en este punto, mejor añadírsela a la harina. Si se bate poco no habrá suficiente aire en la preparación y si se sobrebate las claras quedarán secas y se desinflarán. Esta parte es muy importante.

– No poner todavía el azúcar, hasta que no hayamos conseguido un poco de volumen , al menos cuadruplicar su volumen. Si no el volumen final será menor.

– El azúcar se añade poco a poco para evitar que baje en exceso nieve de las claras. Si es del tipo Caster sugar mejor (extrafino). Tiene un papel doble, forma la estructura junto con las claras e impide la formación de gluten (en ausencia de grasas). En este paso se podría añadir una pizca de sal ya que a diferencia de los macarons aquí no hay secado, se hornea rápidamente una vez formada la mezcla.

– Cuanto más cantidad azúcar se añada veréis que queda más denso y estable el merengue (hay que añadir más o menos la misma cantidad que de claras). El azúcar debe disolverse completamente.

– La espuma resultante debe quedar muy firme. Al volcar el cuenco la espuma no debe caer. Al retirar el accesorio batidor el merengue debe quedar “quieto” y formar puntas en las varillas que mantengan su forma.

– Es muy importante tamizar tanto el azúcar como la harina en dos ocasiones. Cuanto mas aireado lo que añadamos más aligerada quedará la mezcla. He probado a sustituir una parte de la harina por harina bizcochona, de la que lleva levadura incorporada pero sólo ¼ parte del total (25 g). La miga queda más fina pero ojo sólo añadir un pequeño porcentaje pues si no os crecerá una especie de hongo.

– Ya os he explicado que este tipo de cake necesita un molde especial, de chimenea, mejor si es desmontable y de aluminio. En este caso el molde no precisa engrasado. Sí, habéis leído bien, queremos que la mezcla se adhiera a las paredes y no se resbale hacia abajo. No queremos que colapse durante la cocción. Por lo tanto es imprescindible que no se engrase. Si no es desmontable podéis poner papel de horno en el fondo (con un agujero) para no destrozarlo al sacarlo del molde.

– La incorporación de la harina se hará bien aireada y en varios tiempos (repartir en 4 adiciones) para evitar que nuestra masa baje en exceso. A continuación, con la ayuda de una espátula de goma, incorporar la harina a la mezcla con la técnica de doblar la mezcla y roturan cuarto de giro el bol, al mismo tiempo “se dobla” la mezcla levantándola desde abajo y dándole la vuelta. Viene a ser unas 12 veces, no más para no colapsar la mezcla. Una vez preparada la mezcla hornear rápidamente, para no dejar escapar el aire atrapado.

– Meter en el horno a 190ºC a media altura unos 40 minutos sin abrir la puerta hasta el final del horneado. Durante la cocción el calor expande las burbujas de aire atrapadas. El agua presente, al evaporarse, las infla. Pinchar con un palito y si aún sale húmedo dejar 5 minutos más.

– Una vez listo el Cake sacar del horno y voltear inmediatamente. De esta manera se evita que la gravedad pueda hacerlo colapsar bajo su propio peso. A veces me ha pasado que en mi molde de 17,7 cm de Wilton, he vertido una cantidad de mezcla que en principio era para un molde de 24-25 cm y ha crecido tanto que al dar la vuelta al molde la “barriga” del cake se toca con la encimera. Lo podéis arreglar poniendo un supletorio a las patas, yo pongo 3 rodajas de madera que tengo. En la página de Martha Stewart tiene una curiosa manera de poner a enfriar el cake.

– Para desmoldar hay que introducir un cuchillo sin sierra o una paleta larga y estrecha de manera rápida deslizando por los bordes para liberar el cake. Por eso luego no queda una superficie tan perfecta, es inevitable, unas veces se queda mejor que otras.

– Dada su estructura un poco gomosa lo mejor es cortar el Angel Food Cake con un cuchillo con la hoja de sierra.

– Se conserva a temperatura ambiente varios días, también se puede refrigerar y congelar.

  El de hoy sabe como a chuches, ese sabor se lo da única y exclusivamente la fresa.

La receta es de Bea Roque, de su maravilloso libro El Rincón de Bea.

Strawberry Angel Food Cake

INGREDIENTES:

– 9 claras de huevo de tamaño XL (250 ml)

– 1 TSP o cucharadita de cremor tártaro (en su defecto un poco de zumo de limón)

– 100 g de harina fina de maíz tamizada (Maizena)

– 300 g de azúcar extrafino (Caster sugar) tamizado

– 2 ó 3 TSP o cucharaditas de pasta de fresa Home Chef

– Unas cuantas fresas troceadas para adornar

Coulis de fresas frutos rojos (opcional), para hacerlo casero pincha aquí

  Precalentar el horno a 190ºC. Tener preparado el molde, no hace falta engrasarlo esta vez. Tal y como habéis leído en la publicación anterior batir las claras a punto de nieve junto con el cremor tártaro, hasta que cuadrupliquen su volumen, primero a menos velocidad y gradualmente ir a más.  Una vez formada la nieve y habiéndose formado picos suaves y blandos añadir poco a poco el azúcar en varias tandas, gradualmente y al ras, sin dejar de batir pero a velocidad mínima. Seguir batiendo a velocidad media hasta que se forme un merengue con picos suaves de manera que si dais la vuelta al batidor se formen unos picos firmes pero no duros en las varillas. Añadir las 2 TBSP de pasta de fresas e integrar. A continuación añadir la harina tamizada junto a los trozos de galletas, en 2 veces, sí dos, cuanto más aireada caiga menos apelmaza las claras. Lo haremos en 2 ó 3 veces. Y mezclaremos a mano con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes, no más de 10 veces, para que la mezcla no baje y colapse. Verter inmediatamente en el molde.

  Hornear durante 45 minutos, los últimos 5 minutos a 170º C con aire. No abrir el horno en todo el tiempo de horneado. Una vez testado el interior con un palito sacamos del horno e inmediatamente lo volteamos y dejamos que se enfríe en la encimera sobre sus patitas como mínimo 1h. No hay que preocuparse, no se despegará y caerá. Pasado este tiempo dar la vuelta al molde, meter en el borde una espátula o cuchillo estrecho y de manera firme y rápida despegar el cake del molde. Desmoldar y a disfrutar. Es el bizcocho más esponjoso del mundo mundial.

  Verter sobre el Cake un poco de coulis, adornad con fresas troceadas y a disfrutar!!!!!!!

  SI TENÉIS ALGUNA DUDA, SI OS HA GUSTADO LA RECETA, DADLE AL ME GUSTA, COMPARTID O DEJAD UN COMENTARIO. GRACIAS POR LEER MI BLOG Y HASTA LA PRÓXIMA ENTRADA. PATRI.

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